sábado, 1 de octubre de 2011

1899



Hoy les presento un comentario sobre una novela gráfica ya publicada y real éxito, desde el primer día de venta: 1899: Cuando los tiempos chocan (Ortega y Dániel) .

Es necesario mencionar y destacar que este año ha sido un año muy productivo en el mundo del noveno arte: Mortis, 1899, Siento y Miento e Informe Meteoro. Estamos solo a tres meses de que se termine el año y aún así ¡¡¡SE VIENEN TANTOS MÁS!!!

Si bien el noveno arte NO es novedad en Chile, no es una empresa constante que tenga 70 años consecutivos de trabajo, como sí ocurre en EEUU. Esperemos que este último año que ha traído el nacimiento de tantos éxitos sea el impulso que hacía falta para mantener una empresa constante de este arte en Chile.

Atractivo elemento jugar con la ciencia ficción en un contexto que ya tuvo su punto final: la historia de Chile, el pasado. Me animo a decir que solo con ese elemento atrajeron a buena parte de los lectores: se cuentan tantas cosas de Arturo Prat, que una fantasía sobre él, una ficción explícita, llama a cualquier chileno (¡¡¡Y nos espera una ficción sobre O'Higgins de aquí a final de año!!!). Por otro lado, está la materialización de fantasías que pueden haber circulado en la mente de los chilenos, pero también los más conservadores no se sienten cómodos con que les alteren la historia conocida.

Destaco que no soy fan de la ciencia ficción. Sin embargo, me gustan las ficciones entorno al espacio-tiempo: viajes en el tiempo, mundos paralelos. Probablemente por eso disfruté del libro.

El texto presenta varios errores ortográficos (mal hecho, Editorial Norma). Sin embargo, no considero que vaya en desmedro de la tremenda calidad narrativa y la creación lograda por este dúo.

Por ahí leí una columna donde tildaron el libro de "documento curioso". Creo que el comentario apunta a la complejidad narrativa que presenta al mezclar elementos tradicionales de la ciencia ficción y de la novela policial, con elementos históricos. Pese a que me parece comprensible y muy sincero el comentario, creo que "complejo" sería un poco más adecuado. Pienso que la escasez de costumbre de leer novelas gráficas puede llevar a que el lector se confunda. Sin embargo, nada que la práctica o una re-lectura no puedan solucionar.

El libro plantea una alternativa al pedazo de historia que conocemos como "El combate naval de Iquique" y todos los eventos posteriores a este. Esto deriva en un mundo totalmente diferente del que conocemos. Personalmente me gusta la historia que plantea Francisco Ortega porque me parece un giro realista: Chile al encontrarse con el poder de la Metahulla -mineral que es el motor de todas estas diferencias que conocemos- no se transforma en la copia feliz del Edén, sino que comienza a parecerse más al EEUU que conocemos hoy. Lima resulta bombardeada, nuestros militares al borde de la locura por lo que han vivido y visto, atentados "terroristas" hacen que la población viva con temor, haciendo que la población sea genuinamente paranoica.

El poder de la Metahulla convierte a nuestro "héroe" Arturo Prat en "el hombre que convirtió a la bella Lima en un cráter de más de un kilómetro de diámetro: el verdugo de un millón de almas" (sic), traspasando a manos chilenas un poder posiblemente comparable con las bombas nucleares.

La narrativa gráfica de Nelson Dániel, que traspasa fácilmente al lector la emoción de cada imagen, hace de la historia algo mucho más intenso. Pareciera que las explosiones resonaran en la mente del lector a medida que avanzan las páginas y casi se puede conversar con los personajes que nos parecen tan lejanos, por la fecha en que vivieron.

La recomiendo mucho, me gustó. Sin embargo, no la recomiendo para aquellos que disfrutan las historias donde queda todo claro, ya que al final quedan muchos detalles sin resolver. Es como si las palabras del suicidio de Condell fueran enlazadas con el formato del desenlace de la historia: "Ustedes nunca sabrán". 

1 comentarios:

  1. Una nueva columna MUY MUY MUY MUY interesante para variar!!

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