sábado, 2 de julio de 2011

Una Pequeña Esperanza para Chile








¡Qué encantadores pueden ser los niños! Algunas personas me acusan de rara porque no me gustan las guaguas, pero en cambio adoro a los infantes de básica y a los aborrecentes de la enseñanza media: ya que estos HABLAN, y hablan mucho más de lo que habla un adulto. Probablemente son más simpáticos si NO son nuestros hijos... pero su simpleza para ver el mundo, la relativa incapacidad de comprender las abstracciones: los convierten en seres ADORABLES!!!

Por supuesto que si hay un letrero frente a un perro que diga "Cuidado, MUERDO", significa ¡QUE EL PERRO LO ESCRIBIÓ!
No es que nosotros (como adultos) no seamos capaces de captar la ironía, pero jamás pensaríamos eso literalmente: la fomedad de ser adultos!
La literatura, los comic y las series de tv nos han regalado la maravilla de cientos de niños para recordar. Personajes emblemáticos que cambiaron nuestra percepción de lo que es la infancia y todos con el mismo toque: LOS NIÑOS SON GENIALES.
Papelucho, Mafalda, La pequeña Lulú, son solo unos pocos de la gran gama de opciones que existen. Todos tienen mucho en común, pero cada uno tiene su gracia en particular.
En el presente, nuestra querida tierra de Chile nos regala a otra niña para disfrutar y sonreír: ¡Pequeña Esperanza! http://esperanzacomic.blogspot.com/
Debo confesar que le tengo muchísima fe a esta pequeña. ¡Deseo con ansiedad que a su creador le quede mucha creatividad en el tintero porque quiero seguirla leyendo por muchísimos años!
Me encanta Esperanza por la capacidad que tiene de reírse y "hacer sufrir" a sus padres. Es una relación diferente a la que conocíamos de los niños del pasado: esta niña es más vigente que los otros pequeños. En el presente chileno las familias se fragmentan, pero no mueren. Los padres de Esperanza pueden ser poco serios, pero siguen cuidándola, queriéndola y haciéndola partícipe de la evolución normal de sus vidas post-divorcio. De la misma manera Esperanza sabe aceptar esta situación.
La época socio-política en la que estamos en Chile es MUY interesante a nivel histórico: la alternancia en el gobierno, la crisis del transporte, la crisis de la educación, un país que está aprendiendo a usar la información, la solicitud de la ley del matrimonio homosexual, las dificultades de gobernar cuando todo se sabe en cosa de minutos, la presencia de un Presidente que goza de escaso respeto popular (y él mismo se convierte en objeto de burlas cada vez que abre la boca), son elementos que no se habían dado nunca en nuestra historia. A veces leer este cómic puede ser la manera no dramática de leer las noticias. Sergio Miranda retrata de manera tangencial estas realidades, no convirtiéndolas en protagonistas, sino haciendo de Esperanza un real actor social que en su mirada nos acerca a todos en solo punto de vista. Van cerca de 7 meses de esta Pequeña Esperanza: confiemos en que serán MUCHOS más!
Mi regalona "Pequeña Esperanza" va dejando una memoria material del momento socio-político que vivimos: la historiografía la hacemos entre todos! Y tenemos un comic de gran simpatía, mucha energía y todo el ingenio típico de una niña como parte de esta.
Me siento feliz de ser chilena, cuando leo "Pequeña Esperanza" pienso que tendré la oportunidad de enseñarles historia de Chile a mis hijos tal como yo aprendí historia mundial desde "Mafalda".

5 comentarios:

  1. ¡Wow! Que hermosas palabras las que has dedicado a mi trabajo. Muchísimas gracias de verdad. Cosas como estas son las que me inspiran a seguir dándole vida a este simpático personaje.
    ¡Un abrazo!

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  2. Como dicen "los niños y los borrachos siempre tienen la verdad". Has señalado un excelente punto que es precisamente la novedad de Pequeña Esperanza: el contexto actual tanto de la vida personal de Esperanza (padres separados y lidiar con las nuevas parejas) como del mundo que la rodea.
    Amé esta frase "la historiografía la hacemos todos". El tiempo de los grandes personajes, los grandes hechos en donde existen héroes glorificados y malhechores ya pasó, ahora tenemos conciencia de la disponibilidad de muchas visiones de los mismo eventos y es interesante compararlas. Qué mejor sería para un investigador del futuro analizar la percepción de hechos con un cómic como Esperanza.

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  3. Estimada, estoy maravillado con esta joya de blog... Muy interesantes sus artículos!

    Siga asi!!!

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  4. Pequeña Esperanza también está entre mis favoritos y, como dices, refleja muy bien las relaciones familiares y estos tiempos que vivimos.

    Sin duda que internet se ha convertido en una gran cantera para los humoristas gráficos de Chile. Que bueno que tu país pueda contar con tantos y tan buenos exponentes de este arte. :)

    Que beno tu blog, Brunhilda, comienzo a seguirlo. :)

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  5. Más allá de la "pequeña" Esperanza me quedo en como escribes. Tienes una forma de encarar al lector como si este fuera un amigo de años con el que compartes un pequeño tesoro y le pides que guarde el secreto... voy a visitar a Esperanza... ahora mismo.

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